Y es que tal y como Merodio apunta, aunque WhatsApp surgiera para uso personal, son muchos los beneficios o ámbitos en los que se puede aplicar sobre todo en pymes o entre autónomos y profesionales liberales. “Ya he visto su uso en pescaderías de barrio de Madrid para ofrecer a sus clientes la reserva del pescado fresco del día, en una panadería en Jaén para que los chicos del colegio de al lado encarguen los bocadillos para recoger en el recreo o en servicios de taxi como los de Alicante o @taxioviedo para reservas de carreras o viajes a precio especial al aeropuerto”. Es más, hasta el propio Merodio conoce de su utilidad por experiencia propia. “En mis empresas usamos los grupos de WhatsApp para comunicaciones internas más rápidas y fluidas, como sistema de mensajería de envío de imágenes urgente o para compartir vídeos cortos. Además creo que es un gran canal de brainstorming. Nosotros hacemos este tipo de intercambio de ideas con resultados muy buenos”, añade.
Eso si Juan Merodio reconoce que de momento WhatsApp es más para pymes que para grandes compañías. ¿La razón? “Las propias limitaciones de Whatsapp que no permiten manejar cómodamente grandes volúmenes de información por lo que a día de hoy para pymes que manejan menos datos si resulta una herramienta muy interesante”, recalca.
Por último Merodio destaca un punto no menos importante para el uso de WhatsApp a nivel profesional: que los empresarios vean esta aplicación como algo productivo y no como distracción y los empleados también.“Utilizar whatsapp como medio de trabajo es solo cuestión de mentalidad y de ver lo positivo de su uso. Se trata de que el empresario establezca para qué se va a usar y cómo y lo vea como una herramienta de productividad y no de ocio para sus trabajadores. Así mismo éstos últimos tienen que ver que su uso no sea saturador y que les aporte una herramienta de mejorar laboral”.
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